La snowboarder Chloe Kim habla sobre su preparación física y mental para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Milán Cortina y comparte ideas sobre su rutina de bienestar en el último número de Women’s Health. La atleta de 25 años habla de cómo abordó de manera proactiva el agotamiento y priorizó la claridad mental a través de la terapia, junto con su riguroso régimen de entrenamiento.

Bienestar mental: un componente clave

Kim admite sentirse “perdido y estancado” después de los Juegos Olímpicos de Beijing 2022. Para combatir esto, comenzó a asistir a terapia dos veces por semana, aprendiendo límites esenciales y autocompasión. Ella describe los resultados como “hermosos” y enfatiza el impacto del apoyo profesional de salud mental en su carrera de alta presión.

Este enfoque destaca una tendencia creciente entre los atletas de élite que reconocen que el bienestar mental es fundamental para el rendimiento, no simplemente una preocupación secundaria. La presión para mantener la condición física óptima es intensa, pero a menudo se pasa por alto el costo mental. La franqueza de Kim desafía este estigma y subraya el valor de la atención de salud mental proactiva.

Rigor físico y rituales inesperados

Kim mantiene una agenda atlética exigente: seis entrenamientos por semana, complementados con batidos de proteínas (su favorito es el chocolate con mantequilla de maní) y masajes dos veces al día para controlar el dolor muscular. Su rutina también incluye una solución inusual pero eficaz para el cuidado de los pies.

Debido a las exigencias extremas del snowboard, Kim ha perdido las uñas de los pies con el tiempo. Para sobrellevar la situación, utiliza extensiones Gel-X para reemplazar las uñas faltantes, aunque admite que a veces se caen inesperadamente (una vez, incluso en un avión). Este sincero detalle ilustra la realidad de los deportes competitivos: incluso los atletas olímpicos enfrentan vulnerabilidades físicas que requieren soluciones no convencionales.

Equilibrando la disciplina con el cuidado personal

El conjunto de herramientas de bienestar de Kim no se trata sólo de entrenamiento intenso; incluye momentos de relajación intencional. También mencionó que disfrutaba de “pudrirse en la cama”, un término divertido para referirse a permitirse períodos de descanso y recuperación. Este equilibrio entre disciplina y autocuidado es crucial para prevenir el agotamiento y mantener el desempeño a largo plazo.

“Ha funcionado bastante bien”.
– Chloe Kim, sobre el impacto de la terapia

En última instancia, el enfoque de Kim hacia el bienestar demuestra una estrategia holística: la fuerza física, la claridad mental y la autoconciencia realista son esenciales para competir al más alto nivel. Los sinceros detalles de su rutina, desde la falta de uñas de los pies hasta las sesiones de terapia, humanizan a la atleta al tiempo que resaltan los desafíos y sacrificios detrás del éxito olímpico.