La selección de Bad Bunny como intérprete del medio tiempo del Super Bowl LVIII generó críticas, pero su popularidad entre el público joven no es casual. Representa un cambio en la música, la masculinidad y la conciencia política que resuena profundamente en la Generación Z. Una encuesta reciente de Emerson College reveló que el 63% de los votantes menores de 30 años están entusiasmados con su aparición en el Super Bowl, lo que confirma su influencia cultural.
De empacador de supermercado a ícono global
Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, saltó a la fama en 2016 luego de que sus temas de reggaetón se volvieran virales en SoundCloud. En unos pocos años, pasó de empacar comestibles a convertirse en el artista más reproducido del mundo en 2020. Este rápido ascenso no se debió solo a la música; se trataba de alterar las normas.
Su rechazo a la hipermasculinidad (a través de uñas pintadas y moda extravagante) llamó la atención de una generación que rechaza los rígidos roles de género. Sin embargo, el atractivo de Bad Bunny va más allá de lo estético.
Una fuerza política en la música
La música de Bad Bunny siempre ha sido inherentemente política. Como artista puertorriqueño, su obra es un acto de resistencia contra las políticas coloniales estadounidenses. Ha utilizado constantemente su plataforma para protestar contra la violencia de género, la corrupción gubernamental y el odio contra las personas trans en Puerto Rico.
Pero su impacto es más potente ahora, dada la creciente retórica antiinmigrante en Estados Unidos, que apunta desproporcionadamente a las comunidades latinas. Su álbum de 2025, Debí Tirar Más Fotos, aborda directamente estos temas, dando voz a las ansiedades y realidades de los jóvenes que enfrentan la opresión sistémica.
Desafiando al imperialismo, defendiendo a la humanidad
Bad Bunny entiende a su audiencia. Su objetivo es inspirar cambios en aquellos que se sienten impotentes. Como afirmó en una entrevista del New York Times : “Debería hacer algo donde pueda plantar una semilla… Hermano, ese es el propósito: darles a los jóvenes la oportunidad de mostrar los ritmos de Puerto Rico. ”
Incluso para los que no hablan español, su mensaje es claro. En los Grammy de 2026, después de que Debí Tirar Más Fotos se convirtiera en el primer álbum en español en ganar Álbum del Año, pronunció una poderosa declaración en medio de la violencia de ICE y los asesinatos federales: “ICE fuera. No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres; somos humanos”. Instó a la unidad y el amor por su pueblo.
La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl no es sólo entretenimiento; es una victoria para los valores que defiende. En un mundo donde los jóvenes buscan desesperadamente significado y cambio, pocos artistas ofrecen tanto como él. Su influencia es más que sólo música: es una fuerza cultural y política.
























