Muchos dueños de perros ofrecen inocentemente huesos duros y masticables dentales, creyendo que proporcionan una actividad saludable y atractiva. Sin embargo, estas golosinas pueden causar fracturas dentales graves y dolorosas en los perros, lo que provoca molestias crónicas y posibles complicaciones. Un número creciente de veterinarios informan que ven las fracturas dentales como una lesión común, que a menudo pasa desapercibida para los propietarios hasta que se vuelve grave.
La física de los dientes rotos
Los perros poseen una fuerza de masticación increíble. Cuando un hueso o un hueso masticado es más duro que el esmalte del diente, es probable que el diente se rompa al morderlo. Los estudios muestran que aproximadamente el 25% de los perros que visitan determinadas consultas veterinarias sufren fracturas dentales, que con frecuencia afectan a molares y caninos críticos. Estas fracturas a menudo pasan desapercibidas hasta que las visitas de rutina al veterinario revelan el daño, lo que causa dolor, infección y disminución del apetito.
Signos de un diente roto
Un diente fracturado puede causar síntomas como manosear la cara, frotarse contra los muebles, desgana para comer o masticar solo un lado de la boca. Los casos graves pueden provocar infección, mal aliento, hinchazón y enfermedades sistémicas. Es posible que se necesiten radiografías para confirmar la fractura, lo que podría requerir extracción o incluso cirugía. Los perros más grandes, que “mastican con fuerza”, están particularmente en riesgo, al igual que aquellos con enfermedades dentales preexistentes.
El problema de los masticables “dentales”
El mercado carece de regulación, lo que significa que muchos productos comercializados para la salud dental son engañosamente peligrosos. No existe un estándar oficial para la dureza de la masticación, lo que deja a los propietarios vulnerables a afirmaciones engañosas. Si bien el cepillado puede ayudar a detectar problemas tempranos, no puede prevenir fracturas por golosinas excesivamente duras.
Cómo elegir alternativas más seguras
Los expertos recomiendan dos pruebas sencillas:
- La prueba de las uñas : Si tu uña puede hacer una marca en el masticable, es lo suficientemente suave para tu perro. Si no, evítalo.
- La prueba de la rodilla : Si no te golpeas la rodilla con el masticable, no se lo des a tu perro.
Busque el sello del Veterinary Oral Health Council (VOHC), que indica que un producto ha sido probado para eliminar la placa y el sarro. Los cueros crudos, aunque más blandos, todavía presentan peligro de asfixia y deben ser monitoreados de cerca.
El resultado final
Los huesos duros y los masticables son una amenaza oculta para la salud dental de su perro. Evítelos por completo para prevenir fracturas dolorosas, infecciones y costosas facturas veterinarias. Si sospecha que su perro tiene un diente roto, programe una cita con el veterinario de inmediato para recibir diagnóstico y tratamiento.


























